martes, 10 de febrero de 2015

14 DE FEBRERO: DECLARADO INTERÉS TURÍSTICO PROVINCIAL: "ZAFARRONADA DE RIELLO" 2015

ORGANIZA: AYUNTAMIENTO DE RIELLO
COLABORA: INSTITUTO LEONES DE CULTURA









Fuente: ASOCIACIÓN CULTURAL "OMAÑA" N º 2http://pielagsardongaranriellosamariopaladin.blogspot.
com.es/2013/04/zafarronada-de-riello-manifestaciones.html



"En el boletín de la Asociación Cultural Omañanº 2 Marzo - Abril 1987. portada zafarrón en el carnaval de Riello en la pág. 20 a 23. Riello. Ensayo de Carnaval Tradicional, David Gustavo López  nos cuenta con detalle el origen de esta fiesta y su recuperación, ya que todo el mérito es de esta Asociación que lo puso en marcha."Con ilusionada expectación, Riello celebrará un retorno a las tradicionales celebraciones del carnaval omañés, una fiesta que se había perdido hace aproximadamente treinta años y que ahora, por iniciativa de Asociación Cultural Omaña, vuelve a resurgir." Y continua explicando como se realiza, quienes participan como van vestidos, como se celebra. Y todo ello ilustrado con tres fotografías, dos de actual carnaval y otra de la década de los cincuenta, desde entonces se celebra todos los años el carnaval y cuando desapareció esta Asociación, cogió el relevo la Asociación Cultural "Ares de Omaña" y posteriormente un grupo de amigos omañeses capitaneados por el párroco de Riello D. Ovidio Alvarez. Desde aquí animar a este grupo de  luchadores por su tierra y  sus costumbres a que sigan con esta labor, ya que gente emprendedora y soñadora son los que han conseguido y siguen consiguiendo que este tipo de costumbres no se pierdan. Os invito a que leáis las páginas del boletín nº2 de la Asociación Cultural Omaña que adjunto, es un tema muy interesante que merece la pena ser conocido y compartido."14 de febrero de 2012










































Algunos enlaces relacionados que podrían ser de interés...












Fuente: ASOCIACIÓN CULTURAL "OMAÑA" N º 2
http://pielagsardongaranriellosamariopaladin.blogspot.com.
es/2013/04/zafarronada-de-riello-manifestaciones.html































MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS SEGUIDORES DE LOS DISTINTOS ESPACIOS EN LA WEB DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL INSTITUTO DE ESTUDIOS OMAÑESES (I.E.O.) SALUDOS






ANTRUEJO DE OMAÑA: LA ZAFARRONADA DE RIELLO
el  
Por

http://www.cidecot.net/zafarronada-de-riello/













domingo, 8 de febrero de 2015

"VILLAMOR DE RIELLO UN ANTIGUO CONCEJO LEONÉS EN LA COMARCA DE OMAÑA". POR: JOSÉ MARÍA HIDALGO GUERRERO, JOSÉ MARÍA (NACIÓ EN RIELLO) AMIGO NUESTRO, MIEMBRO DEL I.E.O., ENTRE OTROS. GRACIAS:

Editado: Club Xeitu,2009. Prologo: Julio Llamazares. Epilogo: Fernando Alonso GarciaDon Florentino Agustín Díez en este año 2008 en que conmemoramos el centenario de su nacimiento























DEDICATORIA


A Don Florentino Agustín Díez en este año 2008 en que conmemoramos el centenario de su nacimiento. Fue un apasionado estudioso del Concejo Abierto y afamado municipalista con quien nuestra provincia estará siempre en deuda y, particularmente, los valles de la montaña occidental leonesa. Sus publicaciones me enriquecieron y él mismo me honró con su amistad y con un cariño como el que yo le sigo profesando.











A mis padres, 

que me enseñaron a querer a esta tierra y a su gente. Y a mis sufridores en casa: Conchita, Lucía y José Mari. También dedico este trabajo a todos los alcaldes y corporaciones municipales del ayuntamiento de Riello que con tan pocos medios intentaron grandes realizaciones. 



  En este apartado incluyo a mis familiares Antonio Hidalgo Álvarez, regidor entre 1907 y 1912. A Alfredo Hidalgo Robles, farmacéutico entre 1892 y 1903. A Heliodoro Hidalgo Robles, médico titular de 1895 a 1918. A Jesús A. Hidalgo Robles, también médico titular desde 1918 hasta 1926. Y a José María Hidalgo Chapado, mi padre, que fue veterinario titular de 1953 a 1960. Todos ellos, como funcionarios municipales, pusieron lo mejor de su capacidad y dieron una lección de amor y entrega a esta comunidad."


















INTRODUCCIÓN



El trabajo de investigación 

cuyo resultado muestran las siguientes páginas no tiene grandes pretensiones. Es una recopilación de datos, noticias y fotografías relativas al término municipal de Riello y a la crónica local de la última centuria. Está motivado por la querencia que uno siente hacia su tierra de nacimiento y crianza y aspira a interesar a tantos otros paisanos que profesan la misma devoción. 




Como a casi todos los omañeses de la diáspora
,

me apasiona conocer y coleccionar cuantos escritos guardan los archivos de la Administración, bibliotecas y hemerotecas relativos a este pequeño país nuestro. Hace años pensé en poner manos a la obra suponiendo que la tarea sería fácil. Es más: me interesé por otros municipios extrañándome sobremanera que tan pocos se hubieran ocupado en redactar y mantener una memoria de este tipo, sobre todo considerando que en nuestra provincia hay tanta afición por la investigación histórica y tantos universitarios que en este asunto tendrían un buen filón para sus prácticas.




Comencé recordando a las personas que conocí al frente del municipio de Riello

desde que era niño y luego acudí a la tradición oral para remontarme tiempo atrás. Por fin, metido a hurgar en archivos y en viejos documentos, me vi sorprendido por un caballero que rigió este ayuntamiento hace muchos años y que resultó ser mi bisabuelo. Ya bien metido en harina, el mayor reto consistió en localizar información sobre quienes gobernaron estos pagos en el convulso siglo XIX, durante el cual se perdieron para siempre muchos documentos. 




Conseguí tener noticia acerca de personajes como 


Francisco Elías de Valcarce, alcalde en 1851, Vicente Flórez en 1865, Francisco Canseco en 1867, Nicolás Cubría Santos, alcalde en 1878, Pedro Díez en 1888 y Santiago Bardón en 1895. Pero poco más pude avanzar en la obtención de datos por mucho que busqué. En lo que atañe al siglo XX, los archivos municipales de Riello se mantienen en perfecto estado de conservación y en ellos pude curiosear a gusto y disfrutar localizando referencias históricas y datos que en ocasiones me resultaron sorprendentes. 









Consulté también la bibliografía existente –que al final relaciono- 


incluyendo los trabajos realizados por reputados eruditos que se ocuparon de investigar la institución del Concejo Abierto, tan arraigada en estas montañas.Entre ellos destaco a Vicente Flórez de Quiñones, a Florentino A. Díez y a profesores de la Universidad de León como Laureano Rubio y María José Pérez Álvarez. 





Hace algunos años tuve ocasión 


de participar en la realización de una encuesta minuciosa sobre los pueblos de la Omaña alta, dirigida por el profesor Carlos Junquera Rubio de la Universidad Complutense de Madrid. Sus resultados fueron expuestos en el II Congreso Internacional de Antropología celebrado en Olivenza (Badajoz) en 1994 y publicados en las actas de dicho congreso. Aquel sondeo y sus resultados también me resultaron de gran utilidad.
























LA ORGANIZACIÓN CONCEJIL





La Comarca de Omaña, en el siglo XVIII, 


carecía de la homogeneidad políticoadministrativa actual. Estaba dividida en cuatro concejos: Concejo de Omaña, Concejo de la Lomba de Campestredo, Concejo de Villamor de Riello y Concejo de Los Cilleros con territorio del antiguo Concejo de los Trasversales. Los tres primeros estaban bajo jurisdicción del Conde  de Luna y Duque de Frías y el último era jurisdicción del Duque de Medina de las Torres y Marqués de Toral, es decir, de la Casa de los Guzmanes. También había localidades no integradas en ninguno de los concejos mencionados. Otras casas nobiliarias o instituciones eclesiásticas ostentaban la jurisdicción en estos  lugares. Así la localidad de Inicio se encontraba bajo la tutela del Marqués de Inicio y Conde de Rebolledo, Castro de la Lomba dependía de la Real Casa de San Marcos, Bonella de Don Ares de Omaña, Omañón del Marqués de Santa María del Villar y Vivero del convento de San Isidoro. El medieval Concejo Abierto es la forma más antigua de organización y resulta muy significativo que, pese a los siglos transcurridos,los cambios sociales y todas la reformas habidas,la institución perviva aún y goce de buena salud en la provincia de León. 



















¿Cómo es posible que una organización surgida en los siglos X y XI llegue con la misma





fuerza hasta nuestros días? Seguramente obedece a que es la expresión de la sociedad democrática en su forma más pura. Un organismo abierto que practica una democracia natural, no nacida de la ley extraña sino de la costumbre y el uso trasladados a la norma y la ordenanza propia. La comunidad así organizada, que superó con éxito el envite de los poderosos y de las oligarquías señoriales o nobiliarias, es consciente de sus posibilidades de futuro y de ahí que no dude en defender los recursos y procedimientos tradicionales desde el marco legal del propio derecho consuetudinario. Algunos poderosos linajes ostentaron dominios jurisdiccionales y privilegios territoriales en la Baja Edad Media y en la Edad Moderna pero ni el acoso de esos señores ni las leyes, proyectos e instituciones creadas por los liberales del siglo XIX fueron capaces de erosionar el sistema organizativo y productivo desde el que las comunidades y sus concejos buscaron el equilibrio entre recursos y población. Igual que antaño, la actual clase dominante trata de destruir las libertades y usos antiguos de los pueblos leoneses. 
























Nadie olvida el intento, por parte de la Junta Autonómica,


de eliminar por decreto esta forma de gobierno comunal propio de todas las comarcas leonesas. La contundente oposición popular forzó a que el gobierno regional pareciera desistir de su empeño aunque, a día de hoy, vuelve a la carga con los montes comunales. Conociendo las diferentes y numerosas ordenanzas concejiles aprobadas desde los siglos XVI al XIX en nuestra comarca de Omaña, se entiende cómo fue posible gobernarla.








  Conviene recordar que existen más de mil trescientas pequeñas entidades

con esta clase y sistema de gobierno en la provincia. Los concejos de aldea se reunían en los atrios de las iglesias después de la misa del disanto, convocados a campana tañida o arrepicada. convocados a campana tañida o arrepicada. En la sesión todo era sencillo y solemne, bien ordenado y, a veces, bien reñido. Concejopríncipe, inviolable: la palabra clara y breve como nacida del pueblo y  para decirla, las cabezas desbonetadas y el talante comedido…










































Se aplicaban correctamente 

las ordenanzas que cada comunidad se había dado y los usos y costumbres que tenían su voz en la memoria de los ancianos. Y los documentos y ejecutorias reales eran escrupulosamente respetados.  Todo lo que al bien común atañía era ordenado en su tiempo circunstancia: las veceras de los ganados -de vacas, de ovejas y cabras, de corderos añales, de yeguas, caballos y asnos- habían de seguir puntualmente los diestros y las veredas para apacentar en las buerizas o cotos boyales, las devesas, las derrotas o los entrepanes. Se convocaban facenderas para la refacción de caminos, puentes y fuentes y para conservación de edificios concejiles. 





















Se preveían repartimientos de suertes



de hierba como en el Fasgarón de Murias u otros campos de aprovechamiento similar. También suertes del agua para el riego de los prados huertos,linares y nabares. 


, Asimismo suertes de leña, que incluían recogida de hoja seca de invierno que comerán cabras y ovejas cuando las nieves espesen sobre los pastizales- o acopio de madera para el fuego de los hogares. Se ordenaban monterías para correr los lobos, alejar al oso de las colmenas o dar caza al jabalí hozador. Se imponía el respeto a los límites, contenidos y términos de concordias con otros pueblos, mancomunidades y facerías. Se conocían y juzgaban pesquisas, daños, penas y prendas.




Era de herejes negar la asistencia debida al caminante o al menesteroso. El palo del pobre iba de casa en casa para que cada vecino 


supiese cuándo le tocaba dar albergue, alimento y calor al necesitado que pasaba por la aldea al caer el día. Alguna ordenanza concejil como la de Salce incluía reglas de nítida moral cristiana y de amor entre los vecinos:



 “Item, ordenamos que los vecinos que ahora son y adelante lo fuesen se amen los unos a los otros como Cristo Nuestro Señor ama a los suyos” 






“Item, que tengan caridad con las viudas, pobres, huérfanos, impedidos y estando en concejo sean obedientes, primeramente a


los viejos y a los regidores del dicho lugar y sus mandatos guardando y que ningún vecino hable en contra del bien común, pena de cuatro reales por cada vez”. Se anticipaban en cientos de años a lo dispuesto por la Constitución de 1812 cuando demandaba que los españoles fuesen “buenos y benéficos”. 






Y, en fin, en el transcurso de la reunión concejil se consumía el vino penal, es decir, el recaudado con las azumbres o canadas justicieras, un  vino bien medido, 


bien probado “e que non haya accedia” que se guardaba en los pellejos de taberna concejil. Consumía cada persona dos tragos en non más tal como prescribía alguna ordenanza. 





La entera soberanía radicaba en la asamblea general de vecinos, es decir, en la 
vecindad instituida y constituida en concejo. 

















Allí se nombraban regidores, velanderos, corredores, o alguaciles, alcaldes de penas o de ladrones, celadores, campaneros, preseros, pastores, etc. 

Allí se mostraba y ajustaba la “vara de contabilidad” o de las cuentas, se aprobaban padrones de pagos y cargas, de alistamientos y de distinción de estados









También quedaban establecidas las medidas de policía, lo tocante a fiestas y votos de pueblo, la inspección de hornos y piérgolas para prevenir incendios y, 


en suma, todo lo conveniente para que la aldea se mantuviera en orden y en paz y lograra el buen aprovechamiento de los bienes del procomún y de los otros inefables beneficios de la convivencia en vecindad. Indudablemente el Concejo Abierto de los pueblos de estos valles y montañas fue –ya lo es menos- una gloriosa institución, sencilla y natural, que nutrió de la mejor sustancia el capítulo más jugoso y aleccionador de la historia de su vivir y convivir.
(Página 11)



















ORÍGENES DEL AYUNTAMIENTO DE RIELLO


El concejo medieval de Villamor de Riello 


fue la base del actual Ayuntamiento. 

Estaba integrado por las comunidades de Ariego de Abajo y de Arriba, Arienza, Bonella, Ceide, Curueña, Guisatecha, La Urz, Los Orrios, Riello, Robledo de Omaña, Socil, y Villarín de Riello, siendo esta última localidad la capital. Hacia 1825, Castro de la Lomba, Inicio y Pandorado se unieron a los anteriores pueblos y en 1826 lo hizo Salce, del concejo de Omaña. En el segundo tercio del siglo XIX, al formarse los modernos municipios, el término de Riello creció con la incorporación de Cornombre,Manzaneda, Santibáñez de Arienza y Vega de Arienza pertenecientes al concejo de Omaña, La Velilla, Oterico y Trascastro de Luna del Concejo de Luna Baja y La Omañuela del Concejo de la Lomba. En 1845 Riello era Cabeza de Distrito Electoral. El colegio era único y contaba con dos mesas, una en Riello y otra en Robledo.



















Desde la anexión de Vegarienza, la circunscripción





electoral de Riello continúa teniendo dos mesas electorales.


La Mesa A está en Riello y en ella  votan los electores del antiguo ayuntamiento de Campo de La Lomba y del propio de Riello. La Mesa B está en Vegarienza y en ella votan los electores de su desaparecido ayuntamiento. Las elecciones desde la constitución de 1876 fueron bianuales y permitían la elección de nueve concejales. Durante la dictadura se celebraron cada tres años y, bajo la actual democracia,se llevan a cabo cuatrienalmente.En 1925, el Ayuntamiento de Riello, cuya capital tenía ya la consideración de Villa,perdió los lugares de Vegarienza, Cornombre,












Manzaneda y Santibáñez de Arienza que, con otros caseríos hasta entonces pertenecientes a Murias de Paredes, pasaron a constituir el Municipio de Vegarienza. 



Posteriormente, los Ayuntamientos de Riello, Campo de la Lomba y Vegarienza acordaron,  con el quórum legal, solicitar y aceptar respectivamente la incorporación de los dos segundos al primero por considerarlo beneficioso para los intereses generales de todos y especialmente para Campo de la Lomba y Vegarienza, carentes de recursos económicos suficientes para atender los servicios mínimos de su competencia. 










Sendos decretos del Ministerio de la Gobernación incorporaron a Riello

los antiguos municipios de Campo de la Lomba  con las Juntas Vecinales de Andarraso, Campo de la Lomba, Castro de la Lomba, Folloso, Inicio, Rosales y Santibáñez de la Lomba (Decreto 941/1970 de 21 de marzo, BOE nº 84 de 8 de abril 1970) 




y de Vegarienza (Juntas Vecinales de Aguasmestas, Cirujales, Cornombre, El Castillo de Omaña, Garueña, Manzaneda, Marzán, Omañón, Pandorado, Santibáñez de Arienza, Sosas del Cumbral, Valbueno, Vegarienza, Villadepán, Villar de Omaña y Villaverde (Decreto 601/1975 de 13 de marzo, BOE nº 74 de 27 marzo de 1975).


















Foto: pequeño extracto Publicación:

"VILLAMOR DE RIELLO UN ANTIGUO CONCEJO LEONES EN LA COMARCA DE OMAÑA", JOSÉ MARÍA HIDALGO GUERRERO, EDITADO CLUB XEITU 2009,


















ALGUNOS ACONTECIMIENTOS DE
ESPECIAL RELEVANCIA EN LA HISTORIA
DEL AYUNTAMIENTO DE RIELLO



Algunos hechos especialmente notorios en la historia del municipio son los siguientes:

La promulgación de la Real Carta Ejecutoria librada a petición de los vecinos tras las muchas y gravísimas fechorías que quedaron registradas en las cartas reales de Juan II, fechadas entre 1435 y 1438 e incorporadas al pleito de los concejos con la familia Quiñones



En el año 1435 el Foro del Concejo de Villamor alcanzaba la suma de 4.000 maravedís de la moneda blanca. 




El portazgo de Riello montaba 900 maravedís anuales. Las casas del Concejo de Omaña pagaban 900 maravedís.


Por el yantar que se debía a Diego Fernández de Quiñones, primer Conde de Luna, el Concejo de Omaña, junto con el Concejo de la Lomba de Campestredo, aportaba la cantidad de 8.000 maravedís      











En ese mismo año de 1435 fue vendida la tierra en que enclava el Castillo de Beñal 

por 1.368 ducados. El 14 de julio de 1808 ocurrió la derrota española en la batalla de Medina de Rioseco y, a fin de mes, las tropas de Voluntarios de León se dispersaron.  



































Pero la retirada francesa hacia el Ebro tras conocer los sucesos de Bailén, propició que la Junta de León y Castilla, con sede en Ponferrada, ordenase volver a reunir los Tercios de Voluntarios de León. Para concentrar estas tropas fue elegida la localidad de Riello. 

Organizó la reunión el comandante Ramón M. Gutiérrez, ex militar y vocal de la Junta. Más de 3000 alistados se encuadraron en cuatro regimientos de Voluntarios de León mientras un quinto se formaba en El Bierzo. (Arsenio García Fuertes: "La División Leonesa del Ejército de Castilla en los comienzos de la Guerra de la Independencia"). 

Las desamortizaciones –puesta en venta 
por parte del gobierno de las riquezas llamadas de manos muertas- afectaron al municipio de manera muy importante. El 19 de febrero de 1836, todos los bienes raíces de la Iglesia fueron declarados en venta mediante subasta pública.















Avivada la propaganda anticlerical del ministro Mendizábal, 


el proceso se llevó a cabo entre 1836 y 1851, año en que fue suscrito un concordato entre el gobierno y el Vaticano.
























El acuerdo quedó roto tras la revolución progresista de 1854, 


iniciándose entonces el periodo de mayor actividad desamortizadora. Aunque el ritmo decreció en 1857, volvió a incrementarse con la revolución de 1868 hasta el punto de que, hacia 1870, los bienes eclesiásticos podían darse por liquidados.   































El paso por la Comarca, camino de León, de las tropas carlistas al mando del General Miguel Gómez.


Esta milicia asaltó y quemó los archivos en diversas instalaciones municipales, como destaca el B.O. de la Provincia de León nº 131 de 01.05.1874. 

La mejora de las vías de comunicación y de los medios de transporte a finales del siglo XIX. Hasta época mucho más reciente de lo que suele creerse, 





























los viajes y transportes de mercancías a través de nuestra comarca 



se hicieron a pie o en caballería, usando una red de senderos y caminos invariable desde la antigüedad.
Entre 1860 y 1880 se ejecutó la construcción de la carretera de León a Caboalles por Omaña. 


El nuevo puente de Rioscuro de Laciana terminó de construirse en 1883. Esta vía conocía por fin el tráfico rodado merced a la diligencia del empresario de Leitariegos. Don Cándido Cosme, quien precisaba uncir una pareja de bueyes al tiro de cinco mulas para salvar los ascensos a Pandorado desde Riello o Guisatecha.








El cambio de tiro se efectuaba en Aguasmestas y Riello. 


En la primera década del XX, una rama de la familia Cosmen adquirió dos omnibuses de la marca Hispano–Suiza que fueron bautizados como La Chana y La Montañesa. 

Estos vehículos dejaban o recogían a los viajeros en la estación de ferrocarril de León y hacían el trayecto León – Riello –Villablino - Cangas de Narcea. En 1909, Ángel Beltrán Álvarez constituyó la         empresa Autotransporte Beltrán S.L.



haciéndose cargo de la distribución del correo y el tráfico de viajeros entre León y Caboalles a través de la comarca de Omaña. Su concesión, que fue la mayor de la provincia, no tardó en proporcionar servicios de mañana y tarde con heroicos omnibuses que, cuando el tiempo lo permitía, brindaban la posibilidad de viajar en los asientos corridos de las llamada “clase imperial”, sobre el techo del vehículo a donde se acedía por una escalerilla exterior. El deterioro económico y social de finales del siglo XIX.   











  






























"Venta de Aguasmestas (1902)."

Fuente: Publicación:
"VILLAMOR DE RIELLO UN ANTIGUO
CONCEJO LEONÉS 
EN LA COMARCA DE OMAÑA"
POR JOSÉ MARÍA HIDALGO GUERRERO. 
EDITADO POR: XEITU 2009 







La época dorada de la arrieria. En Aguasmestas -Ambasmestas- 


en algun documento antiguo se funden los caminos del agua y de la gente.

La corriente gemela del Vallegordo y los caminos arcaicos se deshilachan hacia Babia y Asturias por el norte y hacia El Bierzo, La Cepeda y La Meseta por el sur. 

Aguasmestas fue un paraje crucial, nunca mejor dicho, con mucha leyenda para recordar. En La Omaña medieval y moderna, aqui estuvo el punto de encuentro para la celebración de los Concejos Generales

Al pie del puente, junto a la ermita de los Santos Mártires Esteban y Fabián, cada Lunes de Pascua se trataron los asuntos de interés común a todas las poblaciones de la comarca para las que, en su tiempo, el Duque de Uceda nombró corregidor y juez ordinario.  


































A finales  del siglo XIX , Aguasmestas tenia una venta notable, espaciosa, con grandes establos, corral, albergue y mesón 


para atender a la legión de arrieros y emigrantes que discurría por estos derroteros. 


A sus puertas se detuvo toda clase de medios de transporte. Trajineros con la carga al hombro, carros chillones con las ruedas fijas al eje, reatas o recuas de caballerias en viaje entre Cangas de Tineo y Madrid, diligencias con grandes troncos de caballos y, desde finales de la centuria, camionetas y ómnibus de linea regular para transporte de viajeros, mercaderías y correo.


    
Imagen: Publicación:
 "Villamor de Riello" José María Hidalgo
Perpétua y Fabián, celebre matrimonio que regentó la Venta de Aguasmestas. 




Por aquel entonces


regentaba la hospederia de La Venta Nueva el matrimonio formado por Perpetua Alonso y Fabian Canseco. El recordado Melchor Rodriguez Cosmen,

que tanto viajo por esa ruta y tan bien escribió los arrieros de Leitariegos, nos contó la novatada con que Perpetua solía bautizar a cada trajinero primerizo. Después de cenar, la ventera organizaba una cacería de gamusinos. Al mozo bisoño le encomendaba vigilar la operación en la mas absoluta oscuridad y traer finalmente al hombro el saco con las piezas cobradas, donde los cazadores habían metido algunos morrillos de peso considerable. La celebración concluía con una invitación general a base de magras de cecina y pucheras de su afamado vino. El propio Melchor dedicó algunos versos a La Venta Nueva:



                                                             Cuandu pasu pula Oumaña
                                                          cabu'l camin di Riechxu,
                                                           faigu'n altu n'Aguas Mestas
                                                           ricurdadu todu aquechxu

                                                           la pousada Venta Nueva
                                                           di Fabián ya di Perpetua, 

                                                           lus machus ya lus arrierus
                                                           ya'l carrumatu di Cándidu,

                                                           Provisor di Chxeitariegus,









La venta pasó luego a manos 


de Herminia Díez Álvarez, de Llamas de la Ribera, y su marido Fernando Díez González, de Cirujales. Tras la Gerra Civil se instaló también aquí Manuel Fernández Álvarez, procedente de Aguino (Somiedo, Asturias), que amén de ventero fue célebre madreñero, pescador y transportista. Le acompañó su esposa, Emerita Rubio Tomé, natural de Vegapujin. Luego llegaría su hijo Adolfo Fernández Rubio (Aguasmestas) y Ángela Martinez (Rodicol), que mantuvieron el negocio hasta 1999.
































A finales del tan conflictivo siglo XIX,

todos los medios y mecanismos de subsistencia estaban puestos a prueba.

Se roturaban todos los terrenos con alguna posibilidad de producción, con lo que las áreas de monte y el pasto para la cabaña ganadera se veían reducidas y aumentaba la erosión y destrucción de suelo. El monte estaba agotado por la corta y el ramoneo, el pasto era muy reducido y, en consecuencia, el daño a los sembrados era un peligro constante. La economía de las familias era, en general, de subsistencia, mediante explotación de minifundios agrícolas y ganaderos. No había ricos ni terratenientes sino que todos los vecinos tenían parecido estilo y nivel de vida. No había recursos suficientes para proporcionar alimento y abrigo a las familias que, en un período libre de grandes guerras y epidemias, empezaban a ser muy numerosas. Todo ello forzó la emigración a América desde finales del siglo XIX y durante el primer tercio del XX. Los principales destinos fueron Cuba, La Argentina y Méjico. Por regla general la marcha fue definitiva, por ferrocarril hasta Vigo y en barco hasta el destino elegido. La sangría de población ya no cesó. En décadas posteriores la meta pasó a situarse en los núcleos industriales -Madrid, Barcelona , Bilbao, Gijón, León- y, más tarde, en centroeuropa donde Francia, Alemania, Suiza y Bélgica fueron los principales receptores. La población del municipio de Riello venía creciendo vigorosa desde 1860 pero la sangría iniciada a principios del siglo XX ya nunca se detuvo. La mortandad ocasionada en el otoño de 1918 por la bronconeumonía gripal epidémica, popularmente conocida como el “mal de la moda”, vino a acelerar el cambio de tendencia demográfica. En"




















 
"Ómnibus  "La Montañesa", en los primeros años del s.XX.
Imagen: 
Publicación:
 "Villamor de Riello" José María Hidalgo





















La promulgación, a propuesta del Ministerio de Justicia 


del Gobierno de la II República, del Decreto de 10 de Diciembre de 1931 (Gaceta de Madrid nº347 de 13.12.1931) donde se declara extinguido el llamado “Foro de Villamor de Riello” o “Pan del Cuarto”, 

ordenando se les libere de la capitación personal que con el impropio nombre vienen satisfaciendo a los causahabientes de los Conde de Luna, antiguos señores jurisdiccionales de este territorio.













La declaración del conjunto de los ayuntamientos de Murias de Paredes, Riello y Valdesamario como Comarca de Acción Especial. 





Ocurrió el 6 de junio de 1980 durante el Consejo de Ministros que se basó en el Real Decreto 3418/1978 de 29 de diciembre. 

Esta declaración debería lograr para Omaña el grado de bienestar y calidad de vida del resto del territorio nacional en lo concerniente a aguas, caminos, electricidad, teléfonos y equipamientos en los núcleos de población.



























La Preceptoría de Vegarienza. 



La Preceptoría de Vegarienza.

Una buena formación académica proporcionaba vías de salida en aquellos tiempos de tanta precariedad.Por aquella época, la enseñanza no universitaria o preuniversitaria se ocupaba ante todo de la retórica y el latín y era impartida en aulas llamadas Cátedras o Preceptorías. En Omaña hubo varias - Murias de Paredes, Lazado, Santibáñez de Arienza, Inicio, Oterico o Riello- pero ninguna tan célebre como la de Vegarienza. El prestigio de esta escuela nació con la tarea iniciada por Cancio Erasmo Gutiérrez Mallo. El dómine omañés por excelencia fue hijo y sucesor en la docencia de Manuel Gutiérrez Fernández, Preceptor de Latín y Humanidades con Real Título y Habilitación Especial para la Enseñanza Doméstica. Al reclamo de su fama como eficiente maestro y latinista, adolescentes de todos los pueblos del municipio vinieron a aprender humanidades y comprobar cuán duro, rígido e inflexible era el preceptor. Hospedados en casas particulares, los jóvenes recibían periódicamente la “carraca”, un fardel con toda clase de alimentos que sus familias remitían desde el pueblo de origen. El renombre de aquella cátedra valió a Cancio Erasmo el nombramiento como profesor en el Seminario de Astorga. 












La Preceptoría de Vegarienza. 






Dos publicaciones suyas, Antología Latina y Gramática Latina, fueron textos oficiales en diversos centros de enseñanza y añade la leyenda que llegaron a la mismísima Sorbona de París. 


Tras la marcha de Cancio a la capital maragata, le sucedió en Omaña uno de sus discípulos predilectos, Ángel Bardón García, nacido en Fasgar y formado en la preceptoría de Murias y en el seminario de Astorga. Recaló en Vegarienza a comienzos del siglo XX, se casó con Casilda Rodríguez Flórez, vecina del lugar, y en la casa familiar instaló el aula donde enseñó hasta el advenimiento de la II República. Sus descendientes –aún hoy conocidas por el vecindario como las nietas del dómine- guardan como oro en paño la mesa profesoral,  algunos libros y escritos y numerosas cartas de felicitación y agradecimiento al maestro por su carácter amable y paciente y por sus cualidades pedagógicas. Estas cariñosas misivas desde países y continentes diversos por donde algunos pupilos se desperdigaron tras profesar en la Orden Agustiniana. Fueron numerosos los alumnos de Vegarienza que ampliaron estudios en los seminarios diocesanos de Astorga y Oviedo o en los seminarios mayores de la Orden de San Agustín en Valladolid, La Vid (Burgos) y El Escorial. Se cree que hubo un acuerdo verbal entre los agustinos y los dómines omañeses para que estos orientasen a sus discípulos hacia el seno de la congregación, de ahí que hubiera tantos religiosos naturales de la comarca. Algunos lograron notoriedad en diversas ramas de la cultura y alcanzaron puestos o encomiendas relevantes en la administración pública. Tal fue el caso de Tirso López, David Rubio, César Morán o los hermanos Luciano y Samuel Rubio.


























En 1910 se instauró en Riello la primera oficina bancaria, El Monte de Piedad y Caja



de Ahorros de León. 

Era entonces su presidente Ramón Pallarés Nomdedeusu Director General Joaquín Rodríguez del
Valle. 

Los primeros responsables de la sucursal de Riello fueron Arsenio Pérez Valcárcel en calidad de presidente y Manuel García, Constantino Álvarez, Leonardo Marqués y Heliodoro Hidalgo como vocales. 

Las cuentas a 31.12.1910 resultaron con un saldo de 4.975 pesetas a favor de los imponentes






































En 1952 fallece Ulpiano Perez y se hace cargo de la representacion del Monte de Piedad y Caja de Ahorros su hermana María Luisa, ayudada por un empleado que le envía la entidad durante dos años a su comercio. En 1953 se establece la primera sucursal, pasando a ser Caja de Ahorros y Monte de Piedad de León con establecimiento público abierto en Riello, manteniéndose la junta local, desapareciendo esta en los años setenta. El primer empleado asalariado  de la entidad fue Isidro San Juan.
























DEMOGRAFÍA Y RECURSOS


Riello, junto con los municipios vecinos de Murias

de Paredes -al oeste-, Soto y Amío -al este y

Valdesamario -al sur-, constituye lo que tradicionalmente

se denomina Comarca de Omaña
aunque no esté reconocida formalmente como
tal. En la actualidad, Riello forma parte de la
Mancomunidad Omaña - Luna y está asociado al Grupo de Acción Local Cuatro Valles



























La creación de la Asociación Cultural Omaña en 1986. 



“No resulta exagerado en absoluto afirmar que la auténtica dinamización cultural de la comarca omañesa se produjo gracias a la aparición de la Asociación Cultural Omaña, nacida el seis de septiembre de 1986 tras la celebración en Riello, en agosto de ese mismo año, de la I Semana Cultural de Omaña. Sus estatutos 








recogían como fines la promoción, defensa y estudio de los valores culturales dentro de su ámbito territorial y la investigación histórica de los citados valores orientada

fundamentalmente al resurgimiento y potenciación de las tradiciones populares. Algo que,desde luego, persiguió y consiguió constituyéndose además, desde el mismo momento de su nacimiento, en representante de cuantos se oponían al proyectado pantano de Omaña. La Asociación utilizó como vehículo de enlace y plataforma de expresión un boletín del que salieron trece números, el primero ellos correspondiente al cuarto trimestre de 1986 y el último a agosto de 1995. Su calidad fue mejorando poco a poco notablemente y muchos de sus artículos en él publicados son hoy un referente imprescindible.  De la mano de esta asociación se recuperaron tradiciones perdidas hacía tiempo (carrera de rosca, corro de baltos, tiro de palo, baile chano….), se creó un premio periodístico para la divulgación de los valores comarcales que llevó el nombre de César Morán, 


















                                                 













se recopilaron costumbres y renacieron con vigor celebraciones como el Sábado Castañero o algunas fiestas. Entre ellas la Romería de Nuestra Señora de Pandorado,










             
                                                                    













ROMERÍA DE PANDORADO:
EL PASO DE LAS TELAS ROJO BERMELLÓN
ANA GAITERO. 

COLABORACIONES: BOLETÍN ASOCIACIÓN CULTURAL "OMAÑA"
                                                            


























Foto: José María Hidalgo
patrona de la comarca, que desde 1987 no ha dejado de ver cómo crecía el número de pendones de los pueblos que acuden a una romería cada vez más concurrida. Pero tal vez la actividad organizada por la asociación que más repercusión tuvo y más gratamente se recuerda es la exposición Omaña, que tuvo lugar entre los días 2 y 15 de febrero de 1990 en 






















el edificio Pallares de León, 



hoy Museo de León. Demostró el buen hacer de sus miembros y presentó a los leoneses una de las comarcas sin duda menos conocidas de la provincia”. 

(Marta Prieto Sarro. El siglo de León. Vol. I. pág. 418-419. Diario de León)








































La Declaración de Impacto Ambiental sobre el proyecto de la presa y embalse de Omaña




que, de haberse llevado a cabo, hubiera afectado directamente a este municipio e indirectamente al resto de la comarca.



 La declaración fue hecha pública el 07.05.1993 por la Dirección General de Política Ambiental. (Dirección General de Obras Hidráulicas. BOE nº 150 de 24.06.1993. Ministerio de Obras Públicas y Transportes).




















EL EMPORIO DE RIELLO: LA ECLOSIÓN
DEL COMERCIO A FINALES DEL XIX.





Los mercados de Riello, concurridos antaño por feriantes de todas las comarcas limítrofes, se vienen celebrando desde tiempo inmemorial con avatares de muy diverso signo. Del pleito que los Concejos entablaron contra el poderoso Diego Fernández de Quiñones en el siglo XV se desprende que éste, arbitrariamente, trasladó la sede desde Vegarienza a Riello y aunque la justicia ordenó reponerla en Vegarienza, Riello mantuvo su lonja hasta nuestros días. A comienzos del siglo XX había mercado todos los sábados del año y trato de ganado los días 28 de marzo, 24 de mayo y 23 de diciembre. Dos décadas después aumentó la frecuencia de las ferias ganaderas pasando a organizarse los primeros miércoles de cada mes además del 16 de julio (Santa Marina) y del tercer miércoles de noviembre. Al mismo tiempo en las Ventas de El Castillo, junto a Vegarienza, estas celebraciones aún multitudinarias se mantenían todos los martes, desde octubre hasta después de la festividad de Reyes. Al margen de lo anterior, el escenario del intercambio comercial en la Omaña baja se circunscribió a la villa de Riello donde vecinos del concejo y trajineros ambulantes compraban, vendían o intercambiaban productos locales - mantecas, quesos, huevos, verduras...- por aceite, arroz, pimentón y otras mercaderías foráneas.






















A mediados del XIX eclosionaron los establecimientos especializados, es decir, los almacenes, bazares o comercios con local permanente.


Entre las razones que explican la conversión de Riello

en centro mercantil de la comarca y de las áreas limítrofes, la situación geográfica parece haber sido crucial, nunca mejor dicho. Los arcaicos caminos de herradura, usados ya en tiempos de la minería romana, aquellos derroteros conocidos antiguamente como vía de los asturianos o de los babianos, el Camino Real hacia Leitariegos, la Cañada Real y los Cordeles de La Mesta, todos ellos confluían en la villa o en sus proximidades. La gente transitaba entre Asturias, Laciana o Babia y La Cepeda, La Maragatería o la Meseta a través del Valle de Samario y del concurrido trayecto del Sardón o del Escobio a pesar de que, en Trascastro, la riada arrastraba el puente un año sí y otro también. Los feriantes de Babia y Luna utilizaban los pasos de Campo Lamoso o El Cuartero de Mallo para acceder a Omaña por la Braña de La Urz. Los del Alto Bierzo subían por Andarraso y el Cueto Cazarnoso o bordeaban el alto del Suspirón o discurrían por el sendero de Peñafurada, junto a la Virgen de La Casa. Y los de las Tierras de Ordás y La Ribera se acercaban por Formigones y Villapodambre, saliendo al Alto del Carballo en Soto y Amío. La carretera entre León y Rioscuro de Laciana a través de Omaña fue particularmente beneficiosa para Riello, lugar obligado de parada para descanso, comida y enganche o desenganche de las parejas de cuartear. (Ayuda suplementaria de tracción animal necesaria para tirar de la pesada carga en rampas como las de
Pandorado).



















Los primeros comerciantes notables al nuevo estilo, con establecimiento fijo, fueron los hermanos 


Adeodato (1834) y Evaristo Gómez López (1840), oriundos de Orallo (Laciana). Su madre, Antonia López Buelta-Lorenzana, viuda de Felipe Javier Gómez y Álvarez-Quirós, proporcionó el capital para instalar, hacia 1859, un comercio de artículos diversos que incluía efectos estancados o monopolizados (sellos, tabaco, cerillas, sal) de los que Adeodato fue veredero o acreditado para la distribución

En 1868, el mismo personaje resultó agraciado con la Administración Subalterna de Rentas Estancadas. En 1878, Evaristo contrajo matrimonio con la maestra María de la Cruz Barthe en la misma villa de Riello donde él ejerció como Juez de Paz. Adeodato falleció en 1883. 

Cuatro años después, sus parientes se trasladaron a la ciudad de León donde inauguraron el Gran Café de La Victoria coincidiendo con las Fiestas de San Juan. La familia conservó los comercios de Riello y Murias de Paredes durante algún tiempo pero vendió la casa a los Flórez de Quiñones. En la lista que la Real Hacienda publicó en 1863 con los cincuenta mayores contribuyentes de la provincia por rentas del comercio, figuraba con la cantidad de 442 reales don Veda Garrido Pequeño, nacido en 1822 en Quinta del Monte (Allariz-Orense) y casado con Bárbara de Dios, natural de Riello. 

En mayo de 1877, Veda aparecía también en la relación de compradores de Bienes Nacionales. Un mes después era nombrado fiscal municipal de Riello para el bienio 1877-79. El censo de contribuyentes de 15 de septiembre de 1877 lo incluía en esta villa 15 de septiembre de 1877 lo incluía en esta villa Falleció el 13 de octubre de 1897, a los 75 años, como consecuencia de una infección gripal y"





























Antonio Hidalgo Álvarez (1836-1921)

natural de Oblanca, en el vecino valle de Luna,fue criado en Ariego de Abajo. Al regreso del servicio militar se hizo confitero en León –de este oficio nació su apodo-, chocolatero en Astorga y experto en elaboración de caramelos y turrones incluyendo la novedosa variedad frutal. Casó con María Vicenta Robles Valbuena (1838-1895), natural de San Feliz de Torío. En 1865, al reclamo de la inminente construcción de la carretera entre León y Rioscuro de Laciana, el matrimonio recaló en Riello donde, además de explotar la contrata para alimentar a la legión de obreros y suministrarle pertrechos diversos, instaló un comercio de tejidos y un almacén de vinos, grano, sal. Continuó y concluyó los negocios su hija Sofía. 
Publicación "Villamor de Riello un antiguo concejo leones en la comarca de Omaña" de José María Hidalgo Guerrero. Editado por Xeitu, 2009.


























   En 1885, Arsenio Pérez Valcárcel (1851-1911)  de Riello
 y Petra Merino Antón  (1864-1943)

 



"Villamor de Riello un antiguo concejo 
leones en la comarca de Omaña"
de José María Hidalgo Guerrero.

Editado
 por Xeitu, 2009.



oriunda de Villaverde de la Peña (Palencia), abrieron un primer establecimiento frente al lugar donde aun está el castro de los bolos. Más tarde trasladaron el negocio a la edificación aneja a la que hoy se conoce como Casa de La Viuda. El matrimonio, que había heredado esta propiedad de sus tíos Nicolás Cubría Santos y Eulogia Antón Gómez, también disponía de cierto capital generado por el negocio de arriería que Arsenio explotó anteriormente.Esta base sirvió para disponer un bazar capaz de suministrar muy diverso tipo de géneros calzados, tejidos, ultramarinos, aperos degéneros calzados, tejidos, ultramarinos, aperos de labranza, guarnicionería, ferretería y mucho más. 





El boyante negocio permitió que, en 1905, Arsenio y Petra construyeran el elegante edificio aún visible en la plaza de Flórez de Quiñones, aneja a la iglesia, al que trasladaron la vivienda y un comercio que no dejó de desarrollarse. Logró la representación de la Compañía General de Tabacos, de varias fábricas textiles catalanas del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de León. Está última actividad se desarrollaba en un despacho aislado con biombos de madera y cristal. Arsenio regentó la sucursal bancaria hasta 1911, cuando falleció en accidente. Petra tomó las riendas y su hijo Ulpiano, muy capacitado para los negocios, continuó con la división bancaria. Al nuevo estado civil de la dueña se debe que el emporio comercial fuera conocido en adelante como La Casa de la Viuda. Sus hijos, Ulpiano, Arsenio y María Luisa, continuaron la actividad ayudados por los empleados Dolsé Bardón y Teófilo Paniagua que, al ser movilizados para la guerra, fueron sustituidos por Valeriano Fidalgo, Mercedes de Dios y José Álvarez. Un curioso dato, quizá más legendario que real, da idea del nivel de provisiones y" 


















La relación de tenderos y hosteleros instalados en Riello durante aquella época es asombrosa. 



A finales del XIX iniciaron la venta de tejidos y ultramarinos 



Inocencio Crespo, natural de Golpejar de la Sobarriba, y su esposa Florencia Ordás, de Villimer. Continuó la actividad su hijo Florentino Crespo, fallecido sin descendencia en 1918. 


Rafaela Fernández Arias (1857-1847) 


y el herrador y veterinario Juan Bautista Cubría Cubría (1859-1904), ambos naturales de Canales, se casaron en 1884 y recalaron en Riello abriendo tienda de ultramarinos y taberna.


Ángel González Suárez, (1864-1929), natural de Irede, "de regreso a España, se estableció en Riello junto con su hija y su hermana. Conocido como El Habanero aunque nada tuvo que ver con Cuba, fundó un negocio de comestibles y tejidos en la plazuela de la orilla norte de la carretera, frente a la iglesia."


 Miguel Rabanal Melcón (1882-1968), natural de Andarraso y emigrado a La Argentina, regresó de América y adquirió el capital de los Marqueses de Inicio para dedicarse, junto con  su hermano Manuel, a la labor agropecuaria. Al poco tiempo vendió toda esta hacienda y, en 1914, compró casas en Riello y abrió un comercio  dedicado a ultramarinos, tejidos, paquetería y ferretería. Miguel fue también corresponsal del Banco Herrero. El negocio continuó bajo la dirección de sus hijos Miguel, Leonardo, Manuel, Luis y Bautista con cuya jubilación, en 1998, casó la actividad. 


Valeriano Fidalgo Fernández, natural de Folloso y casado con Benita Marbán Corrada (1867-1953), natural de Villamañán, abrió un establecimiento para venta de comestibles, sal y tabacos además de fonda y café-bar. Fallecido en 1919, el negocio continuó regentado por su viuda.


Dámaso Rabanal Melcón (1876-1960), de Andarraso, tuvo en operación una fábrica de chocolate desde 1910 hasta 1956 y amplió sus negocios con tienda de comestibles, fonda, café-bar, cantina y carnicería


Bernardo Fernández Diez, natural de Adrados de Ordás, vino a Riello tras su boda con Araceli de Dios Enríquez. Abogado y Juez Municipal, puso en marcha un comercio de ultramarinos y tejidos.

En 1916 instaló la fábrica de la luz. La planta generadora, con salto en el río Omaña, a los pies de Castro de La Lomba, distribuyó energía en buena parte del municipio.

Más tarde construyó un moderno molino harinero.

Fue también corresponsal del Banco Urquijo Vascongado. Varios de sus hijos se fueron
 haciendo cargo de las diversas parcelas del negocio. Carmen regentó la tienda, Gerardo y María Luisa se ocuparon de las demás actividades ya en marcha y Paco y José ampliaron y diversificaron el complejo comercial e industrial montando una granja para cría de gallinas y cerdos, una empresa para transporte y comercialización de cereales, harinas y patatas con flota propia de camiones y un almacén de materiales de construcción. Araceli falleció en 1926Bernardo en 1939, ambos en Riello.


Fidel Diez Mallo (1885-1955), nacido en Socil, residió en Riello después de su matrimonio con Manuela Pérez Valcárcel (1886- 1955). El matrimonio regentó una posada o casa de huéspedes con café-bar y empezó en el comercio con la venta ambulante para fundar más tarde un establecimiento dedicado a los granos, ultramarinos, tejidos, ferretería y armería. Fidel fue asimismo distribuidor del correo de la zona, corresponsal del Banco Hispano Americano y administrador del foro del Pan del Cuarto. Sus hijos, Alberta, Trini y Angel, continuaron con los negocios.

Lope Valcarce, de Riello, y Tomasa Pérez Marbán, de Villamañán, regentaron panadería, fonda y tienda de comestibles. Continuó la actividad su hijo Bautista Valcarce Pérez (1900- 1976), casado con Elpidia González Martínez (1897-1969) de Valdesamario. El negocio llegó hasta 1998 actualizado por Visitación Díez González, Visita, nacida en Fabero en 1933, sobrina de Elpidia y prohijada por el matrimonio desde los nueve años de edad. Gran cocinera y respostera, la fama de Visita traspasó las fronteras provinciales.


Teodoro Rodríguez Campos, El Coronel (1874-1939), originario de Irede, puso en marcha una carnicería y su hijo, Ovidio Rodriguez, continuó con la actividad hasta 1979.

(Continuara...)















Durante la primera mitad del siglo XX

operaron también propietarios de camionetas y coches de punto dedicados al transporte. En cuanto a las tabernas, existieron unas quince. En esta exposición es obligada una referencia a los vendedores ambulantes que  engrandecieron los mercados sabatinos.  Tal fue el caso de Magdalena La Saturia y de su hija Teresa, casada con Agustín. (Al trajín de Magdalena se debe el dicho popular ser más sufrido que el carro de La Saturia)

. Personajes inolvidables son asimismo los pimenteros de Villares de Órbigo, Manolo, Miguel y Pepe, que en los años más florecientes vinieron al mercado con hasta quince carros y continúan hoy acudiendo puntuales con sus sacos de legumbres y hortalizas.



También las paisaninas casi anónimas de la vecina tierra de Ordás acudieron diligentes a la plaza de Riello con sus frutas, verduras y legumbres. No siempre las mercaderías procedían de tan cerca. Los hermanos Tomás y Saurique Martínez traían directamente de la comarca extremeña de La Vera el imprescindible pimentón para sazonar las matanzas.













Que Riello fuera emporio notable en la venta de grano, especialmente centeno, se debe a la importante producción cosechada en la comarca y, en particular, en el entorno de la villa.

Se debe también a que los profesionales liberales o los comerciantes que prestaban sus servicios o vendían “al fiado”, cobraban cuando el cliente tenía recursos y muchas igualas o deudas eran satisfechas con centeno. Diversos libros o documentos aún accesibles evidencian que profesionales diversos vendían grano. 

Tal fue el caso de Constantino Álvarez –farmacéutico-, Heliodoro Hidalgo –médico-,Severiano Valdés, Antonio Hidalgo o Fidel Díez –comerciantes- y, sobre todo, Modesto Hidalgo Pérez, influyente abogado y político que, desde 1897, por compra al Duque de Uceda, era beneficiario único del oneroso y arbitrario foro del Pan del Cuarto.



























EL ESCUDO HERÁLDICO
DEL AYUNTAMIENTO DE RIELLO





Consultados los fondos documentales 




se concluye en que tanto el municipio de Riello como los de Vegarienza y Campo de la Lomba nunca tuvieron escudo propio. 



En época reciente, para diseñar de una propuesta de escudo heráldico se tuvieron en consideración los antecedentes geográficos, históricos y económicos de especial significado.Como ya quedó dicho, el actual ayuntamiento de Riello es la suma de los propios términos del municipio original a los que se añadieron los de Campo de la Lomba y Vegarienza. Los dos primeros son herederos de los antiquísimos concejos de Villamor de Riello y La Lomba de Campestedo y el tercero fue una parte muy notable del también viejísimo concejo de Omaña.
































La ganadería fue secularmente la mayor fuente de riqueza en los concejos de Omaña y Villamor,



teniendo especial relevancia la cabaña de vacuno, caballar, lanar, cabrío y porcino. 



Aún en el siglo XX se mantuvo esta importancia e incluso creció en los tres antiguos concejos. En lo que atañe a la agricultura, Riello destacó por las cosechas de centeno, teniendo también cierta significación el cultivo del lino. Cabe destacar asimismo la abundancia de bosques de roble, especie forestal que viene a ser la más representativa del país. Todo lo anterior sirvió para diseñar el escudo heráldico que fue definido de la siguiente forma: 












                                                                 

Armas: partido y entado en punta.
 En campo de sinople (verde),tres espigas de
 centeno de oro bien ordenadas. 
  En campo de oro, un ramo de roble desinople (verde)
 frutado, puesto en banda. 
Entado de plata con tres lises gules  (rojo) puestas una y dos.


Deberá timbrarse con una Corona Real de
España, que es un círculo engastado de
piedras preciosas, compuesto de ocho florones
(cinco vistos) de hojas de acanto, interpoladas
de perlas y de cuyas hojas salen  otras tantas diademas sumadas 
de perlas que convergen en un mundo de azur (azul), 
con el semi-meridiano y el ecuador de oro
sumado de una Cruz de oro y la Corona forrada de gules (rojo).

Así se desprende del informe heráldico elaborado por Francisco Cadenas Allende, Conde de Gaviria, para el escudo de armas municipales para el Ayuntamiento de Riello.




























      




Fuente Blasón:  Publicación "Villamor de Riello un antiguo concejo leones en la comarca de Omaña" de José María Hidalgo Guerrero. Editado por Xeitu, 2009.      




 





























Ayuntamiento de

 RIELLO




Imagen Escudo Riello: Publicación "Villamor de Riello...." 




El 13 de noviembre de 1982, 

en sesión plenaria, la corporación municipal aprobó el diseño por unanimidad. La Real Academia de la Historia lo aprobó en la junta de 23 de diciembre de 1983 y lo publicó en su Boletín Nº CLXXXII,II de mayo agosto de 1985. La Junta de Castilla y León lo aprobó en la Orden de 9 de septiembre de 1985 de la Consejería de Presidencia y Administración Territorial.





























































El 21.11.1870, el Catedrático de Griego Don Lázaro Bardón y Gómez, 

natural de Inicio (Riello), fue nombrado Rector de la Universidad Central de Madrid. En 1860 había abandonado el sacerdocio y la leyenda, nunca probada, afirma que llegó a ponerle la mano encima a un obispo. El Gobierno de Ruiz Zorrilla lo nombró Senador por León y, como tal, formó parte de la Comisión Oficial que acudió a la inauguración del canal de Suez en 1869. Maestro de personajes como Menéndez Pelayo, Menéndez Pidal, Unamuno y Rizal, sólo mantuvo el cargo de rector universitario durante tres meses que le fueron suficientes para revolucionar el claustro y el alumnado, suspendiendo de empleo a García Blanco, Salmerón, Canalejas y Tapia. Junto con otros profesores, fue expedientado por
heterodoxia doctrinal.










El 13.01.1872, el párroco de San Juan Degollado de Riello, Pedro Fernández,

solicitó a la Diócesis de Oviedo la aprobación de los Estatutos de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, patrona del pueblo. La concesión fue rubricada por Benito, Obispo de Oviedo.
Publicación "Villamor de Riello un antiguo concejo leones en la comarca de Omaña" de José María Hidalgo Guerrero. Editado por Xeitu, 2009.












En 1882 nació, en Rosales, el ilustre César Morán Bardón, 

historiador, arqueólogo y etnógrafo cuyos viajes de investigación por Omaña y el resto de la provincia dieron origen a excelentes publicaciones. Fue miembro de la Real Academia Española de la Historia, de la Academia de Ciencias de Lisboa, de la Sociedad Española de Antropología, Etnografía y Prehistoria y Académico del Instituto de Coimbra. Su libro “Por tierras de León”, 





reeditado hace pocos años, continúa siendo la mejor guía de viajes para conocer los abundantes vestigios prehistóricos 
costumbres, tradiciones y leyendas de la comarca.
 Publicación:"Villamor de Riello un antiguo concejo leones en la comarca de Omaña" de José María Hidalgo Guerrero. Editado por Xeitu, 2009.



























Entre 1885 y 1903, una compañía británica puso en explotación la Mina de La Lomba -en términos de Santibáñez de La Lomba- para extracción de oro, cobre y otros metales. 



Previamente construyó una infraestructura notable con pistas, 

un azud, un canal de siete kilómetros, una central de generación eléctrica, molinos y lavaderos, todo ello con moderna maquinaria. Inesperadamente, el progreso de los pozos y galerías subterráneas hizo aflorar vestigios de una explotación muy anterior -seguramente de época romana-, y constatar seguidamente que lo mejor del yacimiento había sido ya aprovechado.
















Durante esos primeros años del siglo, a la comarca de Omaña y, más en concreto, al pueblo de Curueña le cupo la fortuna de ser anfitrión de los hermanos Menéndez Pidal, habituales huéspedes de la familia Flórez de Quiñones. 



Juan Menéndez Pidal 
 recopiló aquí varios poemas populares y tradicionales para el estudio que sobre el romancero español llevó a cabo con su hermano Ramón. Así consta en los cuadernos de campo, donde aparecen manuscritos los textos de la “Novia abandonada del Conde de Alba”, “El de la “Novia abandonada del Conde de Alba”, “El Iría” y otros. Ramón Menéndez Pidal recogió en estos valles numerosos datos del habla local que le sirvieron para redactar su obra sobre “El Dialecto Leonés” y que se conservan en el Archivo Menéndez Pidal de Madrid.






















Publicación "Villamor de Riello un antiguo concejo leones en la comarca de Omaña" de José María Hidalgo Guerrero. Editado por Xeitu, 2009.
Sello y membrete de la Época Constituciona
l
(s. XIX-XX) 
Claves:
A: Alcalde
TA:
Teniente de Alcalde RS: Regidor Síndico
 SPT: Suplente Síndico
 C: Concejal
 S: Secretario
  I: Interventor









































                     


































Acontecimientos:


Durante los años 1860 a 1880 se ejecuta la  construcción de la carretera de León a Caboalles por Omaña











Por Real Decreto de 03.12.1886 fue acordada la construcción de la carretera que enlazaría Astorga y Omaña por La Garandilla y Pandorado. Se completaría así la mejora de la concurrida ruta de arrieros que enlazaba la meseta con Asturias a través de los Puertos de La Magdalena y Leitariegos, donde los citados pueblos omañeses eran importantes estaciones de servicio. Lamentablemente, sería necesario esperar ciento veinte años nada menos para que el proyecto se hiciera realidad











Primer período:
Época Constitucional
hasta 1936










SERGIO MARQUÉS SUÁREZ


Alcalde de Riello de 1899 a 1905. Nació en Los Orrios (Riello) el 07.10.1860. En su juventud emigró a Barcelona donde llegó a ser encargado de la Compañía de Tranvías e hizo una considerable fortuna adquiriendo diversas casas y propiedades. Regresó a su tierra y vivió administrando la hacienda agroganadera familiar. Fue soltero y falleció siendo  alcalde de Riello, el 16.06.1905. Su necrológica apareció en El Norte de Castilla, Diario Independiente de Valladolid, que le dedicó un espacio por haber actuado como corresponsal suyo en Omaña.




Antonio Flórez García


Nació en La Urz en 1871 y falleció en el mismo lugar el 29.12.1936. Huérfano desde muy joven, fue criado por sus tíos en Socil. Casado en Robledo con Manuela Flórez Valcarce con la que tuvo ocho hijos: cinco mujeres y tres varones. Licenciado en la Escuela de Comercio de Astorga, después de muchos avatares regresó a La Urz para hacerse cargo de la hacienda de sus padres y dedicarse a la agricultura y ganadería. Fue uno de los promotores de la carretera de Riello a La Urz. Fue Teniente de Alcalde y el 17.06.1905, por fallecimiento de Sergio Marqués, asumió la alcaldía hasta el 31.12.1906. Nuevamente alcalde desde el 01.01.1907 al 01.07.1909 y concejal en los períodos 26.02.1930 a 17.04.1931 y 23.08.1936 a 28.12.1936.





Antonio Hidalgo Álvarez

Nació en Oblanca (Láncara de Luna) en 1836 y, huérfano desde su infancia, residió en Ariego de Abajo al cuidado de sus tíos Mª Manuela Hidalgo Miranda y Francisco Elías Valcarce García. Trabajó en la agricultura y ganadería de la casa hasta que ingresó en el ejército para realizar el servicio militar. Una vez licenciado aprendió en León el oficio de confitero y en Astorga el de chocolatero, regresando a Riello e instalando una fábrica de chocolate en 1865. Más tarde, al socaire de la construcción de la carretera de León-Caboalles, fundó una casa de comidas con tienda de ultramarinos y almacén de vinos.  Se casó con Vicenta Robles Valbuena, nacida en 1838 en San Feliz de Torio y fallecida en Riello el 30.12.1895. El matrimonio tuvo cinco hijos: dos mujeres y tres varones. Fue Juez de Paz durante muchos años y alcalde en los períodos 01.07.1909 - 05.01.1910 y 06.01.1910 - 31.12.1911. Falleció en Riello el 5 de Enero de 1921.











Acontecimientos:


En 1911 fue constituida en Madrid “La Colonia de Murias de Paredes”, compuesta por montañeses del occidente leonés residentes en la capital de España y por vecinos del Partido Judicial de Murias. El manifiesto publicado con motivo de la fundación afirmaba el carácter regionalista y la voluntad de luchar hasta acabar con el caciquismo como única vía para lograr la modernización y progreso económico del país. La Colonia proclamaba como objetivos la creación de bancos agrícolas, la ejecución de nuevas vías de comunicación y la protección de los agricultores y ganaderos, pero no tuvo ocasión de actuar hasta 1918, cuando consiguió su acta de Diputado en Cortes el lacianiego Don Tomás Rodríguez y Rodríguez. Fue entonces cuando La Colonia agilizó la construcción de escuelas y obras públicas, procuró el desarrollo de la comunicación  postal y telegráfica y promovió el arreglo de carreteras y la concesión de caminos y puentes.











FLORENTINO CRESPO ORDÁS

Nació en Riello donde su padre, natural de Golpejar de la Sobarriba, había instalado el comercio de ultramarinos que Florentino heredó. Fue alcalde entre 01.01.1912 y 31.12.1913. En el otoño de 1918 falleció a causa del mal de la moda. No habiendo tenido descendencia, su esposa trasladó la residencia a Madrid.

















Acontecimientos:


Entre los años 1891 y 1915 mantuvo su acta de Diputado por el distrito electoral de Murias de Paredes, al que pertenecía el municipio de Riello, el abogado D. Eduardo Dato Iradier.



 Nació  en La Coruña el 12 de agosto de 1868. Estudió en la Universidad Central de Madrid y, en 1875, a los diecinueve de edad, se licenció en Derecho Civil y Canónico. Pronto adquirió prestigio por sus dotes oratorias y la reputación profesional de su bufete madrileño le abrió la puerta a la alta política.

 Adscrito desde muy joven al Partido Conservador, su amistad con Pedro Álvarez Carballo y con su cuñado Secundino Gómez le trajo a  actuar en la política leonesa. Aunque nadie le conocía en la comarca, estuvo muy arropado y apoyado por los diferentes sectores conservadores y logró ser elegido Diputado a Cortes por el Distrito Electoral de Murias de Paredes en 1884, última legislatura del reinado de Alfonso XII. 


Entre 1884 y 1915
ganó una docena de elecciones, 
con la única excepción de 1886. Su influencia en la política nacional se fue consolidandola carrera iniciada en estos valles omañeses terminó llevándole a las más altas instancias del gobierno. En 1899-90, en el Gabinete regeneracionista de Francisco Silvela, ocupó la cartera de Gobernación. En 1902, también con Silvela, fue Ministro de Gracia y Justicia y llevó a las Cortes la ley de bases de la Administración Local. En 1907 desempeñó el cargo de Alcalde de Madridal año siguiente pasó a presidir el Congreso de los Diputados.

En 1912, el rey le encomendó 
formar Gobierno. Al estallar la primera Guerra Mundial, decretó la neutralidad de España. En 1914 recuperó la cartera de Gracia y Justicia y en 1918, en el Gobierno de Antonio Maura, fue Ministro de Estado. Puso en marcha el Instituto de Reformas Sociales, se preocupó por el trabajo femenino e infantil, fue creador del Ministerio de Trabajo, promovió la Ley de Accidentes de Trabajo y fue asimismo promotor del Instituto Nacional de Previsión que se ocuparía de la seguridad social, las pensiones y el seguro de enfermedad. 


Fue Jefe del Partido Conservador, Académico de Ciencias Morales y Políticas y miembro permanente del Tribunal Internacional de la Haya del que llegó a ser vicepresidente. Sus apoderados y representantes en esta comarca fueron Secundino Beltrán, vecino de Folloso (Ayuntamiento de Campo de la Lomba), Heliodoro Hidalgo Robles y Julio de Dios Enríquez (Ayuntamiento de Riello) e Higinio Canseco Bernardino González (Ayuntamiento de Vegarienza). Durante los años en que ostentó la representación de los omañeses se construyeron las escuelas de Los Ariegos, Curueña, La Omañuela, Riello y Salce. Muy poco bagaje para tantos años de representación omañesa y tanto poder político.



















FRANCISCO A. DE VALCARCE HIDALGO

Nació en Ariego de Abajo (Riello) el 23.12.1842 y falleció el 17.04.1914. Agricultor y ganadero, casó con Cándida Gutiérrez Álvarez de Villadepán (Vegarienza), con la que tuvo nueve hijos: cinco mujeres y cuatro varones. Concejal en los períodos 01.01.1907 a 30.06.1909, 01.07.1909 a 05.01.1910, 06.01.1910 a 31.12.1911 y 01.01.1912 a 31.12.1913 y alcalde desde el 01.01.1914 hasta su fallecimiento el 17.04.1914. Fue enterrado en Socil llevando sobre su féretro el bastón y las insignias del cargo.











En 1994 


fue creada la Asociación CUATRO VALLES como Grupo de Acción Local, para favorecer el desarrollo del ámbito territorial de la Montaña Occidental Leonesa. En la organización inicial solo estuvieron presentes los ayuntamientos del Alto-Sil, Babia, Laciana, Luna y Omaña. En 1997 se amplió a los valles de los ríos Torio y Bernesga en la comarca de Los Argüellos. En 1999 se incorporó la comarca de La Cepeda y, con estas ampliaciones, CUATRO VALLES abarcó veintiséis municipios y el 18% de la superficie provincial. La entidad se acogió a una serie de programas de la CE para el desarrollo rural, entre ellos el PRODER, disponiendo ayudas y aplicando medidas de desarrollo endógeno que procuren el sostenimiento, fortalecimiento y diversificación de la economía, el mantenimiento de la población, la elevación de las rentas y el bienestar social y la conservación del espacio y los recurso naturales. 





También de este año de 1994 

data un acuerdo entre los herederos de la familia de D. Vicente Flórez de Quiñones y el Ayuntamiento de Riello para la adquisición del archivo, documentación y parte de la enorme colección bibliográfica legada por el personaje. El acuerdo contemplaba asimismo la creación de un Centro de Documentación y Estudio cuya sede sería la casa que el Mayorazgo poseía en Curueña. esta segunda parte no se llevó a  cabo.

































Enlaces relacionados por si fueran de interés:


































*NOTA: 

(ENTRADA EN CONSTRUCCIÓN) GRACIAS...